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Riesgos y cuidados del uso de Aire Acondicionado en Verano

3 Febrero 2011


En esta época el aire acondicionado suele refrescar los ambientes interiores del sofocante aire y calor que muchas veces se hacen insoportables. No obstante, el uso y abuso de éste puede causar también problemas a la salud.

El aire acondicionado es la causa de muchas de las infecciones respiratorias que se presentan en verano, fundamentalmente por los cambios bruscos de temperatura que se producen al pasar de una zona refrigerada al sofocante calor externo. Hoy en día la tecnología ha permitido que la gran mayoría de los lugares públicos como restaurantes, oficinas, cines, supermercados, metro,  aviones, incluso los automóviles se mantengan a una temperatura impuesta por los aparatos de aire acondicionado, que generalmente es de unos 10 grados por debajo a la temperatura ambiente exterior.  .

En este sentido, Lorena Diethelm, Directora del Área de Salud de IPCHILE, señala que las afecciones de salud provocados por este tipo de instalaciones se deben principalmente a la sequedad del ambiente que generan, una temperatura excesivamente fría, ruidos y un mantenimiento deficiente de las instalaciones.

Añade que la inhalación directa de aire frío y la sequedad del aire, ya sea juntos o de manera individual, deprimen el sistema inmunológico, es decir, las barreras defensivas del epitelio bronquial disminuyen “haciendo que éste sea  más vulnerable a las infecciones, tanto bacterianas como virales”.

Este sistema de refrigeración es uno de los principales problemas que presentan los denominados “edificios enfermos” que, a pesar de su apariencia de asepsia y confort, originan en las personas que los habitan un síndrome (Reconocido por la Organización Mundial de la Salud) caracterizado por cefaleas, fatiga, irritación de los ojos y de la piel, sequedad de las vías respiratorias superiores y alergias cutáneas entre otras reacciones.

Se debe considerar también un factor relevante en estos aparatos: el ruido que provocan, tanto por la propia maquinaria como por el paso del aire por los conductos.

Dicho sonido puede pasar inicialmente desapercibido, pero cuando abandonamos el lugar o se apaga la instalación se pone de manifiesto el “ruido que había”, y a veces las personas pueden sufrir de acúfenos o tinitus (sensación perceptiva de ruidos como golpeteos o pitos que no proceden de una fuente externa) asociado a sensación de pérdida auditiva temporal después de permanecer mucho tiempo en una instalación de aire acondicionado.

El aire acondicionado también puede provocar contracturas musculares como tortícolis o dolores lumbares, si la circulación del aire del sistema va dirigida directamente hacia el individuo.

Por otro lado, los sistemas de aire acondicionado deben mantener las condiciones mínimas de higiene de lo contrario se convierte en un aspersor de virus, bacterias (entre ellas la bacteria Legionella pneumophila, responsable de un tipo de neumonía que puede causar la muerte) y hongos que se desarrollan, se multiplican se diseminan por el ambiente, pudiendo causar neumonías graves,  enfermedades alérgicas y respiratorias como rinitis, asma, faringitis, bronquitis, etc.

Estos efectos sobre la salud pueden disminuir el rendimiento de los trabajadores en las empresas ya que las personas trabajan en malas condiciones, enferman, contagian a otras y se producen constantes bajas laborales.

El problema no sólo radica en la tecnología del aire acondicionado, sino más bien en el mal uso que se hace de ella, tanto en lo que respecta a la temperatura adecuada del espacio refrigerado como en lo relacionado con las instrucciones de revisión, limpieza y mantenimiento del sistema. La temperatura óptima debe oscilar entre 20-24 grados centígrados y la humedad relativa del aire debe de ser del 35% al 60%.

Cuidados…

  • No poner temperatura excesivamente fría que obligue a utilizar ropa de abrigo. La temperatura debe oscilar entre 21ºC y 25ºC, dependiendo de la actividad física a desarrollar, pero en ningún caso debe ser inferior a 21ºC.
  • Si utiliza aire acondicionado en la casa, el límite de temperatura que nos impide conciliar un sueño reparador está alrededor de los 27ºC, por lo que por la noche en los lugares donde se va a dormir no es necesario hacer uso del aire acondicionado si no se llega a esas temperaturas. No ponerlo más bajo de 25ºC.
  • Hay que prestar cuidado a respirar correctamente por la nariz cuando se está con aire acondicionado, ya que ésta calentará y humidificará el aire inhalado. Recordemos que el frío y la sequedad son dos factores que hacen vulnerable al epitelio bronquial, lo que es especialmente importante en personas con enfermedades respiratorias crónicas.
  • Existen normativas para el mantenimiento de las grandes instalaciones de aire acondicionado que hay que observar escrupulosamente. Pero también debemos cuidar del mantenimiento de las instalaciones domésticas. Aunque sean mucho más sencillas, habrá que limpiar los filtros y conducciones periódicamente y vaciar todos los días los recipientes de condensación de agua si no existe un sistema que lo haga sólo.
  • La regulación de temperaturas y horas de uso diarias tienen especial importancia en los centros de salud, ya que por su propia naturaleza existe una concentración de personas con problemas de salud que las hace más susceptibles.

Un uso racional del aire acondicionado es seguro y produce más confort que riesgos para la salud. Por el contrario, su uso descontrolado representará un riesgo mayor para la salud a medio y largo plazo por los problemas ocasionados al medio ambiente, debido al excesivo consumo de energía actualmente contaminante, que lo que pueda suponer a nivel individual hoy día.